¿Te preguntas constantemente por qué se fue o por qué no te eligió? La respuesta está en tu sensación de merecimiento. Cuando pones a tu pareja en un pedestal y te sientes menos que él, tu energía transmite que no te sientes merecedora de su amor. La clave no es descifrar sus razones, sino cambiar de enfoque y hacerte la pregunta correcta: «¿en quién me voy a convertir después de esto?»
El primer paso para sanar la herida de no sentirte merecedora
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