Cuando crees que estás esperando a alguien, en realidad estás esperando sentirte adorada, amada, protegida y vista. Esa espera no es por una persona: es por una sensación que le estás delegando a alguien más. Aquí te explico por qué eso cambia todo lo que entiendes sobre el amor propio y tu autoconcepto.
No esperes que alguien te AME para sentirte VISTA

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