Dejar de esperar que vuelva no es rendirte, es regresar a tu esencia y recordar quién siempre has sido. Perder tu dignidad o tu identidad para mantener una relación nunca va a traer el amor que mereces. El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional: puedes tener una vida extraordinaria aunque esa persona no regrese.
No pierdas tu IDENTIDAD esperando que regrese

Sé el primero en comentar. ¡Tu opinión importa!