Un ejercicio corto y poderoso para sanar a tu niña interior: siéntate con la niña que fuiste, tal como era, y dile las palabras que llevaba años esperando. Sanar las heridas de la infancia empieza por volver a ti y pedirte perdón por haber tardado tanto. Guarda este ejercicio y repítelo cada vez que lo necesites, mi amor. ❤️
SANA a tu niña interior empezando por esto que le dices hoy

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